Quiero acordarme que escuché alguna vez decir a alguien que un pueblo que olvida sus tradiciones está condenado a la extinción y que la verdadera riqueza de una nación se halla en su gente. No sé, pero siempre resulta enriquecedor conocer un poco del folkore de otras tierras. Les ofrezco unas imágenes de los ranchos folclóricos portugueses.
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miércoles, 15 de octubre de 2008
lunes, 13 de octubre de 2008
Mas que locura... de regreso después de mucho!!!!!
Después de una eternidad regreso a postear en este blog. Como buen mexicano me prometo ahora si postear más seguido, jajajaja. En fin, han pasado muchas cosas, la última, que me fui a España a pintar lo cual fue muy fructífero. Regrese con nuevos ánimos de pintar, de vivir, de alimentar el espíritu viajero y de ser más libre. Conocí gente nueva, otras ciudades; Galicia es muy bonita y completamente diferente al sur de España, A Coruña y Betanzos serán lugares muy difíciles de olvidar. Por fin pude conocer Portugal y comprobé que Lisboa tiene una magia especial, una vez que estas allí, te roba el corazón, no quiere dejarte ir y si de suerte crees que lograste escapar a su encanto en unos cuantos días puedes ver que no es así, que se quedó con un pedazo de ti y que te llama para que regreses, ah beleza!!!! A lo mejor he empezado a sentir la saudade de la que hablan los portugueses, quizá si vuelvo podré comprobar si era saudade verdadera. Saludos a todos!!!! Ojalá que también comience a recibir más comentarios. Si por ahí anda algún betanzeiro, denle saludos de mi parte a los chicos de la cervecería Zoki; que buenos ratos me pasé allí, díganles que por aquí anda Víctor, el dibujante mexicano que se bebía todas las tardes un café y un nestea, jajaja.
Plaza Irmáns García, Betanzos.
Cielo de Betanzos.
Mar de A Coruña.
Arquitectura característica de A Coruña.
Nuria.
En la cervecería Zoki, con Pablo y Bayu.
La última noche en Betanzos.
lunes, 12 de noviembre de 2007
De mi regreso de España, regreso al blog y del fastidio que siento.
Hace un semana apenas regrese de un viaje a España, un viaje que duró 9 días, pero que resultó toda una experiencia, yo creo que una de esas que te cambian. Me siento feliz por haberme animado a viajar tan lejos sin la compañía de algun conocido. Casi no me la creía cuando llegué al aeropuerto de Madrid -"¡No es posible que esté tan lejos de casa en un pais extraño!"-. Hice un recorrido express por Madrid, Toledo, Mérida, Sevilla, Córdoba, Granada y Barcelona; lo mejor de asunto es que la mayor parte del viaje fue por carretera, pudiendo asi conocer parte del paisaje de la Comundad de Madrid, Extremadura y Andalucía, y bueno, faltó conocer más de Cataluña porque si toda es como Barcelona, debe ser fascinante. Hubo la oportunidad de conocer catedrales, castillos, ciudades medievales, palacios árabes, la obra del Greco, Gaudí y el modernismo catalán y la sorpresa de encontrarme la retrospectiva de Paula Rego en Madrid y tantas cosas que sería difícil ennumerarlas aquí.
Vista de la ciudad de Toledo, antigua capital del Reino de España y tantas veces representada por pintores como El Greco.

Dos obras de Paula Rego, ambas exhibidas en el Centro de Arte Reina Sofía.
El último día experimente una sensación de nostalgia muy grande y caminé como loco por Barcelona para llevarme la mayor cantidad posible de imágenes y recuerdos y llegando al aeropuerto de la Ciudad de México no pude evitar pensar "que horror, la ciudad de nuevo". Y no es que no me guste mi ciudad ni mi país, siendo que yo había dicho que por nada del mundo dejaría de vivir aqui en el D.F., que aún con todos sus problemas me encantaba y me seguía sorprendiendo día a día. Sin embargo, como decía al principio, este viaje fue uno de esos que te cambian y pronto caí en la cuenta que el fastidio y la tristeza que sentía por haber regresado a mi vida de siempre se traducía en un ansia de ser libre, de no estar atado a nada ni a nadie, ni a la familia, ni al trabajo, ni a un hombre ni otras cosas. Acabo de entender que quiero vivir sin ataduras y poder ir y venir a donde me plazca y pintar lo que se me antoje y jamás dejar de ser fiel a mis ideas y a mis creencias. Siento que ya hay poco que me mantenga unido a mi vida en esta ciudad y tendré que trabajar muy duro para realizar todos los planes que estoy fraguando en éste momento. Lo que si sé es que voy a regresar a España y estaré mucho más que 9 días y de ahí, lo que venga.

El entierro del Conde de Orgaz. El Greco.
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